Naturaleza
Naturaleza y paisajes
Abies nebrodensis: quedan unos 30 árboles adultos en estado natural, todos en Polizzi Generosa. Cómo es, por qué está en peligro, su protección y dónde verlo.
El Abies nebrodensis, el abeto de las Madonie, es uno de los árboles más raros del mundo: en estado natural quedan unos 30 ejemplares adultos, todos en el municipio de Polizzi Generosa, entre 1.400 y 1.650 metros. Crecen en la ladera norte del Monte Scalone y en el Vallone Madonna degli Angeli, en la zona A del Parque de las Madonie (Parco delle Madonie). La UICN lo considera en peligro crítico de extinción.
Esta página habla de la especie: cómo es, de dónde viene, por qué se daba por extinguida y qué se hace para salvarla. Si quieres ir a verla a pie, el recorrido está en la ficha del sendero del Abies nebrodensis.
En resumen
Es un abeto más pequeño y achaparrado que el abeto blanco. Según el Ente Parque, de adulto llega como mucho a 15 metros, con una copa ancha en forma de campana y un tronco de corteza blanco grisácea.
El detalle que lo delata es la disposición de las ramas. De cada rama principal salen dos laterales, y así sucesivamente, hasta formar muchas crucecitas: de ahí el nombre arvulu cruci cruci.
Las acículas son cortas, rígidas y aplanadas, con dos líneas blancas en el envés. Las piñas se mantienen erguidas sobre las ramas, miden hasta 20 centímetros y en verano se cubren de resina. En otoño se deshacen en el árbol y sueltan las semillas.
Durante muchos años los árboles del valle se consideraron estériles. En las últimas décadas algunos han vuelto a producir semillas fértiles, y de esas semillas han nacido las plántulas de los viveros.
Durante mucho tiempo los botánicos lo consideraron una forma del abeto blanco aislada en Sicilia. Hoy el Ente Parque lo describe como una especie propia, presente en la isla desde el Terciario, antes de que el abeto blanco llegara con la última glaciación.
Las pruebas están bajo tierra. En un yacimiento fósil del noreste de las Madonie se ha visto que hace 9.000 años las dos especies convivían. En la turbera de contrada Pietra Giordano, en Geraci Siculo, las capas conservan polen de Abies nebrodensis de hace unos 10.000 años.
El nombre confunde. En el siglo XIX “Nebrodi” se usaba también para las Madonie, y por eso muchas especies descritas aquí llevan el adjetivo nebrodensis. La especie la describió el botánico Giovanni Ettore Mattei en 1908.
Antes el abeto cubría muchas montañas del norte de Sicilia. Su madera era valiosa: estudios paleobotánicos citados por el Ente Parque muestran que las vigas de los tejados de iglesias y palacios de las Madonie solían ser de abeto. La antigua ciudad de Halaesa, cerca de la actual Tusa, acuñó monedas con la imagen de este árbol.
La tala casi lo borró. A finales del siglo XVIII todavía era bastante común; luego se perdió su rastro y desde 1900 se dio por extinguido.
El redescubrimiento llegó a finales de los años cincuenta. El botánico Messeri, de la Universidad de Palermo, reconoció un gran abeto en un jardín privado de Polizzi Generosa. En las laderas del Monte Scalone se encontraron después otros 25 árboles, numerados y vallados uno a uno. El Ente Parque fecha el redescubrimiento en 1957 en la ficha del museo y en 1958 en la del sendero.
Los árboles supervivientes crecen raquíticos en laderas pedregosas. Probablemente se salvaron justo por ser pequeños y poco útiles para la madera, y porque allí arriba el haya, más fuerte, no los ahogó.
El CNR enumera los problemas sin rodeos. La población sufre una fuerte erosión genética, los árboles adultos están emparentados y la regeneración natural es escasa. El suelo es superficial y rocoso, con erosión localizada, y los abetos jóvenes son ramoneados por herbívoros salvajes y ganado.
Los análisis genéticos del proyecto LIFE4FIR, publicados en 2022, confirmaron una alta tasa de consanguinidad. Por eso los investigadores polinizaron los árboles a mano, cruzando ejemplares distintos para obtener plántulas más variadas.
Luego está el riesgo de hibridación. Con las repoblaciones se plantaron alrededor de la zona natural abetos exóticos, como el abeto blanco y el de Cefalonia: la Universidad de Palermo estudia si pueden cruzarse con el abeto de las Madonie.
La última amenaza es reciente. En su informe de 2025 el Ente Parque señala daños de los jabalíes y sus híbridos en la población natural, y en septiembre de 2026 el Consejo del Parque citó daños al Abies nebrodensis y a las parcelas experimentales al pedir a la Región el estado de emergencia por gamos y jabalíes.
La protección dura desde hace más de cuarenta años. Esta tabla ordena las etapas principales, con datos de las fuentes oficiales.
| Año | Actuación | Fuente |
|---|---|---|
| 1984 | La Región de Sicilia crea una reserva natural para los abetos del valle | Ente Parque de las Madonie |
| 1989 | Nace el Parque de las Madonie: la zona pasa a ser zona A | Ente Parque de las Madonie |
| 2000 | Primer proyecto LIFE Naturaleza para la especie | Ente Parque de las Madonie |
| años 2000 | Proyecto CIPE: injertos, vivero de Piano Noce, huerto clonal de contrada Sanguisughe | Ente Parque de las Madonie |
| 2018 | Elegido planta símbolo de Sicilia | Ente Parque de las Madonie |
| 2019-2024 | Proyecto LIFE4FIR, coordinado por el CNR | CNR, Ente Parque |
| 2023 | Banco de semillas y criobanco en el museo MAN de Polizzi Generosa | Madonie UNESCO Global Geopark |
El proyecto financiado por el CIPE, el comité interministerial italiano de programación económica, continuó el trabajo del primer LIFE con tres herramientas. La primera son los injertos: ramas de Abies nebrodensis para injertar en unos 5.000 abetos exóticos, que así dejan de ser una amenaza y se convierten en un apoyo.
La segunda es la repoblación: el proyecto preveía unas 350 plantas por hectárea en unas 20 hectáreas, con plántulas del vivero de Piano Noce. La tercera es el huerto clonal de contrada Sanguisughe: unos 450 portainjertos en 2 hectáreas, injertados con ramas de los 30 árboles naturales, una copia de seguridad de la población.
El proyecto LIFE4FIR reunió al CNR, el Ente Parque de las Madonie, la Universidad de Palermo, el Departamento regional de Desarrollo Rural y la Universidad de Sevilla. Según la publicación de 2022 produjo plántulas de cruces controlados y previó plantar 4.000 en 10 zonas del Parque, como núcleos de difusión.
Alrededor de los árboles naturales llegaron nuevos vallados y un sistema de videovigilancia contra el pastoreo. El proyecto terminó a finales de 2024: en su plan de 2026 el Ente Parque se compromete a mantener la videovigilancia, el banco de semillas y el criobanco, donde se conservan semillas, polen y embriones.
Tienes tres opciones, con un esfuerzo muy distinto.
En el bosque, a pie. El sendero sale del km 8,3 de la SP119, la carretera de Polizzi Generosa a Portella Colla, y se hace en media jornada. Pasa junto a varios ejemplares, algunos aislados en medio de pedregales. Salida, normas y consejos están en la ficha del sendero. Antes de salir consulta el tiempo en Portella Colla y la guía de carreteras de las Madonie: en febrero de 2026 la SP119 se cerró por un desprendimiento y en junio las obras aún no habían empezado, según Madonie Press.
Desde arriba. El sendero 557 desde Pomieri sube al Monte Scalone, desde donde, según el distrito turístico Cefalù Madonie, se ve todo el Vallone Madonna degli Angeli. En el sendero 561 hacia Piano Cervi, en las laderas de Cozzo Piombino, hay una plantación de abetos hecha por la agencia forestal regional a finales de los años setenta.
En el pueblo. En Polizzi Generosa el museo MAN, en el Palazzo di Città, es un recorrido por varias salas con vídeos, sonidos y una pared multimedia. La segunda parte está dedicada a los “treinta sabios del bosque”, los árboles del valle presentados uno a uno. El Ente Parque indica la entrada en Discesa Collegio 2 y el teléfono 0921 551632, y señala que se visita junto con el museo arqueológico.
El Ente Parque señala también cuatro ejemplares cultivados: uno en la Villa Casale, junto a las ruinas del castillo de Polizzi Generosa, y tres en la Villa Lanza, cerca de Gibilmanna, injertados sobre abeto blanco a principios del siglo XX.
La zona de los abetos está en la zona A, la de reserva integral. El reglamento del Parque prohíbe coger o dañar plantas o partes de ellas, y aquí eso incluye una piña caída.
Polizzi Generosa es la base más cómoda. Encontrarás alojamiento en dónde dormir en Polizzi Generosa y la ficha del pueblo en Polizzi Generosa.
El abeto vive entre bosques de haya y encina, que en el valle están uno frente al otro: el haya en la ladera umbría, la encina en la soleada. Lo cuenta la guía de bosques y hayedos de las Madonie.
En la pista que lleva a los abetos crecen otras plantas raras, como el astrágalo de los Nebrodi y el lino de las hadas siciliano: las encontrarás en la guía de la flora de las Madonie. Para el panorama general del espacio protegido está la guía del Parque de las Madonie.
Actualizada el 19 de octubre de 2026
920 m s. n. m.
El pueblo del Abies nebrodensis, del sfoglio y de la judía badda
16 m s. n. m.
La catedral normanda, la Rocca y el mar a los pies de las Madonie
1077 m s. n. m.
La primera capital de los Ventimiglia, sobre los bosques de las Madonie
1039 m s. n. m.
La sede del Parque de las Madonie, a los pies de Piano Battaglia
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